El abordaje de la nariz
La cirugía nasal puede realizarse por dentro de las fosas nasales o con un abordaje abierto, que incluye una incisión en la columela, el pliegue de tejido que separa las fosas.
Dr. Gustavo Suárez · Cirugía de nariz
La alectomía, o cirugía de base alar, modifica la anchura de la parte inferior de la nariz. Las descripciones de referencia la sitúan dentro de una rinoplastia, junto al resto de cambios previstos.
Solicitar una consulta Qué es la alectomíaDe qué se habla
Las alas nasales son las paredes laterales que forman los orificios de la nariz, y su apoyo en la parte inferior es lo que se llama base alar. La cirugía de base alar, también conocida como alectomía, modifica la anchura de esa zona. La base alar puede valorarse dentro del plan de rinoplastia. La consulta concreta qué cambios son necesarios y el alcance de la intervención.
La anchura de la nariz se valora en relación con el rostro y con los objetivos de cada persona. La exploración contrasta esos objetivos con la anatomía, sin partir de un modelo único de nariz.

Qué se valora
La consulta recoge qué cambios se buscan y qué rasgos se desean conservar, y examina la estructura de la nariz y su relación con el rostro. La valoración de una rinoplastia estética requiere además que el crecimiento facial haya finalizado, y tiene en cuenta el estado de salud y las expectativas.
A partir de la exploración se explican las opciones y se contrastan los cambios solicitados con la anatomía. La planificación recoge los objetivos y también los límites de la intervención.
Cómo es la primera consultaCómo se realiza
Para modificar el tamaño de los orificios nasales se añaden incisiones en los pliegues naturales de las aletas. Las descripciones de referencia sitúan ese paso dentro de la rinoplastia, junto con el resto de cambios previstos.
La cirugía nasal puede realizarse por dentro de las fosas nasales o con un abordaje abierto, que incluye una incisión en la columela, el pliegue de tejido que separa las fosas.
Cuando se modifica el tamaño de los orificios nasales, la incisión se sitúa en un pliegue natural de la piel de la aleta.
El pliegue natural ayuda a disimular la incisión, aunque toda cirugía deja cicatriz. Dónde queda y qué cuidados requiere se explican antes de operar.
La base de la nariz es por donde entra el aire, de modo que cualquier cambio en esa zona se valora también desde el punto de vista respiratorio.
Para la consulta
El plan de tratamiento depende de la exploración. Estas preguntas ayudan a conocer su alcance antes de decidir.
Si la base se trata dentro de una rinoplastia, lo útil es conocer el plan completo y no solo esa parte.
La base de la nariz es por donde entra el aire. Merece la pena preguntar de forma expresa cómo se tiene en cuenta en el caso concreto.
La consulta recoge qué cambios se buscan y también qué rasgos se desean conservar, sin partir de un modelo de nariz. Conviene llevar pensadas las dos cosas.
Que el resultado estético no coincida con lo esperado figura entre los riesgos descritos. Es razonable saber antes cómo se abordaría.
Después de la cirugía
La inflamación puede formar parte de las primeras semanas y el aspecto todavía puede cambiar durante los meses siguientes.
La vuelta al trabajo o al ejercicio depende de la intervención, de la evolución y del tipo de actividad. Los cuidados posteriores y el seguimiento se explican antes de operar, junto con las posibles complicaciones.
La inflamación puede formar parte de la recuperación. La incisión deja una cicatriz que puede ser visible y cuyo aspecto depende de la evolución de cada persona. Entre las posibles complicaciones se valoran el sangrado, la infección, la asimetría, una reducción excesiva o insuficiente y el posible estrechamiento del paso del aire. Si forma parte de una cirugía nasal más amplia, se explican además los riesgos de esa intervención combinada.
El resultado estético puede no coincidir con lo esperado.
Estas complicaciones son excepcionales. En la consulta, tras la valoración médica, se explican los riesgos y la cicatriz de forma personalizada según las características de cada paciente.
Antes de decidir
Las dudas más repetidas sobre la cirugía de la base nasal.
Consiste en modificar el tamaño de los orificios nasales mediante incisiones situadas en los pliegues naturales de las aletas. Las descripciones de referencia la sitúan dentro de una rinoplastia, junto con los demás cambios previstos.
La base alar puede incluirse en el plan de rinoplastia. Su tratamiento aislado o combinado y su disponibilidad deben concretarse en consulta, tras examinar la nariz y su relación con el rostro.
La incisión se sitúa en un pliegue natural de la piel, lo que ayuda a disimularla. Aun así, toda cirugía deja cicatriz, y su aspecto depende de cada persona y de la evolución de la cicatrización.
La inflamación puede formar parte de la recuperación. La incisión deja una cicatriz que puede ser visible y cuyo aspecto depende de la evolución de cada persona. Entre las posibles complicaciones se valoran el sangrado, la infección, la asimetría, una reducción excesiva o insuficiente y el posible estrechamiento del paso del aire. Si forma parte de una cirugía nasal más amplia, se explican además los riesgos de esa intervención combinada. Estas complicaciones son excepcionales. En la consulta, tras la valoración médica, se explican los riesgos y la cicatriz de forma personalizada según las características de cada paciente.
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