El tejido cicatricial
La cirugía previa deja tejido cicatricial que condiciona el resultado y que puede volver a formarse. Es uno de los factores que se valoran antes de plantear otra intervención.
Dr. Gustavo Suárez · Cirugía de nariz
Cuando ya ha habido una operación de nariz se habla de rinoplastia secundaria. El Dr. Gustavo Suárez estudia la cirugía anterior, el estado de los tejidos y lo que sigue sin resolverse.
Solicitar una consulta Qué es la rinoplastia secundariaEl punto de partida
Cuando ya ha habido una rinoplastia se habla de rinoplastia secundaria. La valoración tiene en cuenta la operación anterior, el estado de los tejidos y la evolución de la cicatrización.
Los motivos para consultar son variados: molestias que persisten después de operarse, una irregularidad del dorso, una nariz torcida, una giba que sigue ahí, cicatrices visibles o dificultad para respirar. El Dr. Suárez insiste en que la nariz debe haber cicatrizado por completo antes de plantear una nueva intervención.
Antes de la consulta
La rinoplastia secundaria requiere estudiar el resultado anterior y las dificultades que persisten. El historial quirúrgico y la evolución de la recuperación ayudan a preparar esa valoración.
Si dispone de ella, cualquier información clínica relevante sobre su cirugía anterior (informes, fotografías, etc.). No es imprescindible.
Cómo evolucionaron la recuperación y la cicatrización desde la última intervención. Es uno de los datos que se tienen en cuenta antes de plantear otra.
La forma, la respiración o las dos cosas, además de las molestias que hayan quedado tras la operación.
Las preguntas que se quieren hacer, escritas antes de ir. En la consulta se repasan las opciones y los riesgos.
La medicación habitual, las alergias y otros tratamientos. Esta información forma parte del estudio previo.

Qué se valora
El Dr. Suárez revisa los objetivos del paciente, sus antecedentes y las intervenciones previas. Examina el tabique y las estructuras que intervienen en el paso del aire, incluidas las válvulas nasales y los cornetes.
El estudio no se detiene en la nariz. También valora la estructura ósea del rostro, los labios, la barbilla, el cuello y los ojos, porque el conjunto influye en cómo se percibe la nariz. A partir de la exploración explica las opciones y contrasta los cambios solicitados con la anatomía.
Conocer al Dr. SuárezCómo se plantea
Una rinoplastia secundaria parte de una nariz ya operada, de modo que el plan depende de lo que hizo la cirugía anterior, de lo que quedó por resolver y del estado en que se encuentran los tejidos.
La cirugía previa deja tejido cicatricial que condiciona el resultado y que puede volver a formarse. Es uno de los factores que se valoran antes de plantear otra intervención.
Cuando falta cartílago o el que hay quedó dañado, puede ser necesario aportar injertos que devuelvan soporte a la estructura de la nariz.
La rinoplastia secundaria atiende también las dificultades respiratorias que persisten tras la primera cirugía. La exploración determina de dónde viene la obstrucción y si procede tratar el tabique o los cornetes.
Antes de la intervención se explican los cambios propuestos, los cuidados posteriores y el seguimiento. Esa información incluye las posibles complicaciones.
Después de la cirugía
La inflamación, los hematomas y la sensación de congestión pueden formar parte de las primeras semanas. El aspecto de esos días todavía puede cambiar durante los meses siguientes.
La vuelta al trabajo o al ejercicio depende de la intervención, de la evolución y del tipo de actividad.
Entre los riesgos se encuentran el sangrado, la infección, las alteraciones de la cicatrización y las dificultades respiratorias. El resultado estético puede no coincidir con lo esperado y, en algunos casos, puede requerirse otra cirugía.
Ningún cirujano puede garantizar el resultado de una rinoplastia secundaria.
Estos riesgos son excepcionales. En la consulta, tras la valoración médica, se explican de forma personalizada según las características de cada paciente.
Antes de decidir
Dudas habituales de quien ya se ha operado la nariz una vez.
Es la cirugía que se plantea sobre una nariz ya operada. La valoración tiene en cuenta la operación anterior, el estado de los tejidos y la evolución de la cicatrización.
La primaria parte de una nariz que no se ha operado. La secundaria trabaja sobre una estructura ya intervenida, con tejido cicatricial y, en ocasiones, con cartílago que falta o que quedó dañado. Eso condiciona lo que se puede plantear. Conocer la rinoplastia primaria.
La rinoplastia secundaria es menos predecible que la primaria, ya que se trabaja sobre tejidos previamente operados. Existe cierto riesgo de necesitar un retoque o de obtener un resultado no del todo óptimo. Además, el resultado definitivo suele tardar más en apreciarse. En la consulta, tras la valoración médica, se explican de forma personalizada según las características de cada paciente.
El aspecto de las primeras semanas todavía puede cambiar durante los meses siguientes. El tejido cicatricial influye en ese proceso y puede volver a formarse, de modo que la evolución forma parte del seguimiento.
Procedimientos relacionados
Cirugía nasal después de un cáncer de piel, un traumatismo o un colapso de la estructura, para restablecer forma y función.
Corrige el tabique y la forma externa de la nariz en la misma intervención, cuando la desviación afecta a la respiración y al aspecto.