Dr. Gustavo Suárez · Blog del doctor
Respirar mal por la nariz: tabique, cornetes y otras causas
Tabique desviado, cornetes, válvula nasal o abuso de sprays: por qué se tapa la nariz, cómo saber qué ocurre y cuándo se plantea la cirugía.
Escrito por Dr. Gustavo Suárez · Revisado por Dr. Gustavo Suárez el
Leer el artículo Leer el artículoSi respiras mal por la nariz de forma continua y no estás resfriado, la causa más habitual es una desviación del tabique nasal, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL-CCC). También pueden estrechar el paso del aire unos cornetes agrandados por la rinitis, una válvula nasal que se ha debilitado o el uso continuado de sprays descongestionantes. Para saber cuál es tu caso hace falta explorar la nariz por dentro, a menudo con endoscopia. Muchas de estas causas tienen tratamiento médico; la cirugía se plantea cuando los síntomas persisten y afectan a tu día a día.
¿Por qué se me tapa la nariz si no estoy resfriado?
La obstrucción nasal es muy común. La SEORL-CCC estima que un tercio de la población tiene algún tipo de obstrucción nasal y que al menos una cuarta parte de esas personas necesitará cirugía. Estas son las principales causas que se valoran.
El tabique desviado
El tabique es la estructura de cartílago y hueso que divide la nariz en dos cavidades. Cuando se pliega, se deforma o se curva hacia un lado, puede obstruir el paso del aire. La SEORL-CCC señala que la desviación puede deberse a un traumatismo o a alteraciones en el crecimiento.
Los cornetes agrandados
Los cornetes son estructuras del interior de la nariz. Los inferiores filtran, calientan y humedecen el aire que respiras. Con la rinitis o la rinosinusitis pueden inflamarse o agrandarse y dificultar la respiración.
La válvula nasal
La válvula nasal es el paso por el que entra el aire, desde la mitad de la nariz hasta los orificios. La Cleveland Clinic explica que se estrecha cuando el tejido que la sostiene, sobre todo cartílago, se debilita, algo que puede ocurrir con la edad, tras una cirugía nasal o después de un golpe. La dificultad para respirar puede empeorar al hacer ejercicio o al tumbarse.
El abuso de sprays descongestionantes
La Cleveland Clinic advierte de que los que llevan oximetazolina o fenilefrina, usados más allá del límite habitual de tres días, pueden empeorar la congestión. Es la llamada rinitis medicamentosa o congestión de rebote. El primer paso para tratarla es reducir su uso de forma gradual; dejarlos de golpe puede empeorar los síntomas, y la misma fuente indica que el médico ayuda a retirarlos poco a poco.
Otras causas
En consulta se valoran además posibles causas asociadas, como la sinusitis o la alergia, y si hacen falta pruebas adicionales.
¿Cómo saber si tengo el tabique desviado?
Tener el tabique algo torcido es muy frecuente. La Cleveland Clinic calcula que le ocurre a unas 8 de cada 10 personas, y muchas no lo notan nunca. Cuando la desviación es importante, los síntomas más habituales son:
- dificultad para respirar, a menudo peor por un lado;
- sangrados por la nariz;
- dolor en la cara;
- respiración ruidosa y ronquido.
La congestión, la sequedad nasal, la disminución del olfato, el cansancio o el dolor de cabeza también pueden acompañar a una desviación.
Los síntomas orientan, pero no bastan para saber dónde está el problema. Una exploración minuciosa, con endoscopia nasal, identifica dónde está la desviación y cómo es, y distingue si el problema está en el tabique, en los cornetes o también en la forma externa de la nariz. En la misma exploración se examinan las válvulas nasales.

¿Cuándo se opera el tabique y cuándo no?
Las desviaciones que no dan síntomas no suelen requerir corrección. La cirugía se recomienda cuando la desviación causa problemas de salud que afectan a la vida diaria y a la calidad del sueño. Los medicamentos pueden aliviar los síntomas leves, pero no enderezan el tabique: la Cleveland Clinic recuerda que la única forma de corregir la desviación es la cirugía.
Esa cirugía es la septoplastia. Corrige el tabique para mejorar el paso del aire y no está pensada para cambiar el aspecto de la nariz. El acceso endonasal se hace por los orificios naturales y no deja incisión externa. Según la SEORL-CCC, el abordaje endoscópico puede aplicarse a la gran mayoría de las desviaciones y, en muchos casos, evita las suturas o los taponamientos.
Conviene saber también lo que no hace: por sí sola, la septoplastia no elimina pólipos ni garantiza resolver la sinusitis, los ronquidos o la apnea.
¿Y si el problema está en los cornetes?
Antes de operar se comprueba si la obstrucción responde al tratamiento médico. Los tratamientos tópicos y los antihistamínicos forman parte de las opciones no quirúrgicas. Si no bastan, la cirugía de cornetes reduce su volumen.
La radiofrecuencia es una de las opciones: reduce tejido mediante energía térmica controlada. La SEORL-CCC la describe como la cirugía más empleada para reducir los cornetes que obstruyen, muy habitual en pacientes con rinitis. También existen técnicas de reducción submucosa y del componente óseo. La intervención se hace a través de los orificios nasales, sin cicatrices externas y, en general, sin taponamiento. En pacientes seleccionados puede realizarse en la propia consulta con anestesia local.
Hay dos límites que conviene tener claros. La cirugía de cornetes no trata la rinitis ni la alergia, aunque se emplea mucho en pacientes con rinitis. Y no siempre es definitiva: algunas personas necesitan repetirla, sobre todo si tienen problemas alérgicos crónicos. Una reducción excesiva de tejido puede alterar la función nasal y asociarse al síndrome de nariz vacía, por eso se busca conservar tejido funcional.
¿Septoplastia, rinoplastia o septorrinoplastia?
Son tres intervenciones distintas. La septoplastia corrige el tabique para resolver la obstrucción y mejorar la respiración. La rinoplastia modifica la forma o el tamaño de la nariz; la llamada rinoplastia funcional aborda alteraciones de la estructura nasal que dificultan la respiración, como una válvula nasal estrecha. Cuando hace falta corregir el tabique y también la forma, la intervención combinada es la septorrinoplastia.
Si además los cornetes limitan el paso del aire, la valoración lo tiene en cuenta: la cirugía de cornetes actúa sobre otra estructura y se decide según dónde esté el problema. Qué combinación procede lo determina la exploración, no el nombre de la técnica.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Se puede corregir el tabique desviado sin cirugía?
Los medicamentos pueden aliviar los síntomas cuando son leves, pero no corrigen la desviación. Según la Cleveland Clinic, la única forma de corregir un tabique desviado es la cirugía.
¿La septoplastia cambia la forma de la nariz?
Cambiar el aspecto no es su objetivo: actúa sobre el tabique. El acceso endonasal no deja incisión externa. Si se requiere un abordaje abierto o modificar también la forma, debe explicarse dentro del plan individual.
¿Los cornetes operados vuelven a crecer?
Algunas personas necesitan repetir la intervención, sobre todo quienes tienen problemas alérgicos asociados. Conviene contar con esa posibilidad desde el principio.
¿Operarse del tabique quita los ronquidos?
No necesariamente. Por sí sola, la septoplastia no garantiza resolver la sinusitis, los ronquidos o la apnea.
¿Cómo es la recuperación de una septoplastia?
Es progresiva. Al principio hay congestión e hinchazón, que ceden poco a poco. Evitar sonarse, estornudar con la boca abierta y dormir incorporado ayudan a proteger la zona intervenida. La vuelta al trabajo o al ejercicio depende de la intervención, de la evolución y del tipo de actividad.
¿Cuándo conviene pedir una valoración?
Cuando la dificultad para respirar es persistente y afecta a tu calidad de vida. La Cleveland Clinic aconseja consultar si los síntomas interfieren con la respiración o alteran el sueño.
Una consulta para saber por dónde no pasa el aire
En la primera consulta, la nariz se valora por fuera y por dentro: el tabique, las válvulas nasales y los cornetes. A partir de ahí se explica qué opciones hay, también las que no son cirugía, con sus riesgos y sus límites. No hace falta llegar con una técnica elegida, y la decisión no tiene por qué tomarse ese día.
El Dr. Gustavo Suárez, especialista en otorrinolaringología con fellowship en cirugía plástica facial, atiende en LĀR CLINIC, en Carrer del Mestre Nicolau, 19, 6.ª planta, Consulta 1, en Sarrià-Sant Gervasi (Barcelona), en español e inglés.
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Este artículo es información general y no sustituye una valoración médica individual.


